jueves, 23 de septiembre de 2010

CRITICA AL "INFIERNO", UN LARGOMETRAJE DE LUÍS ESTRADA: LA VIOLENCIA ENTRE LA GUERRA Y LO ABYECTO.

Un breve ensayo crítico a la película de Luis Estrada, que no niega, ni menos precia, el esfuerzo lograda en ella, lejos de la polémica, intenta abordar la movilidad de su mensaje, sus negaciones y vicisitudes, un señalamiento a la película, quizás una aclaración.

Describir la realidad con humor negro demuestra un alto grado de provocaciones y subversiones, sátira, ironia y sarcasmo. Existe a lo largo de la obra de Estrada un acercamiento a la reflexibilidad de estos elementos y nos muestra un más: lo terrible, que, mediante la catarsis funciona como defensa de lo real, lo abyecto de lo real, que es sin mas, el producto de nuestra sociedad desorganizada.
Los griegos que organizaban y insertaban en la polis los valores a sus ciudadanos utilizaban la cultura de las tragedias como "kátharsis", es decir, como una purificación mediante la visión trágica de la obra que permitía ver al espectador las consecuencias terribles de sus actos sin experimentar dicho castigo directamente.

Esa demostración de pasión era la "hybris" la desmesura, también llamada la "Ate" la furia o el orgullo, generalmente aventura en contra de los dioses y sus venganzas en las obras clásicas. Así decía el filósofo Eurípides que: "Aquel a quien los dioses quieren destruir, primero lo vuelven loco." En nuestra sociedad la locura, si ser la inspiración platónica, agrupa e invade la vida cotidiana en las calles y avenidas de la Ciudad de México, allí estan los suicidas y homicidas en la lógica del “yo primero” en el periférico. Y esa idea, también se integra al mundo de las revanchas y las venganzas personales dentro de un modelo de justica en México que, se sabe desde el principio, tiene sus precios, faltas o inexistencia entre nosotros. En el origen siempre esta nuestro Caín y nuestro Abel, nuestras tragedias representadas en las pantallas del cine reflejan con Luis Estrada el destino de la venganza y la muerte, la desmesura en las decisiones de justicia y el desprecio a la vida: "la vida no vale nada", pero la vida es un gran dilema que hay que resolver, que posibilita nuestros cambios y proyectos.

Luis Estrada es un director que trabajo, entre otros directos, con Arturo Ripstein, José Luis García Agraz, Felipe Cazals y su periodo más polémico inicia con la “fabula política” del largometraje “La ley de Herodes” un sátira inteligente, provocadora y de increíble capacidad de crítica política y social, cuando se estreno, recuerdo que existían agentes de cine impidiendo el paso a menores de edad –como yo en aquel entonces- impidiendo el ingreso a la catarsis. El historiador francés Ernest Renan explicaba que el “error y el olvido” sirve a los nacionalismos reaccionarios, en su motor, la violencia como madrasta de la historia.

Contar nuestras tragedias históricas es afrontar el país que hemos sido y que puedan revelar un proyecto nacional nuevo. Asistir a una película que demuestre al país está secuestrado por la “crisis, el desempleo y violencia” es un tema difícil de abordar, pero necesario. ¿Es posible abordarlo desde la violencia sarcástica que verifique la violencia real y que implique algun cambio en la memoria?
Pues bien el ejercicio del sarcarmo y la sátira del narcotráfico es un buen inicio de la crítica, pero no es suficiente, cuando existen más elementos que gravitan directamente sobre las consecuencias de la suma de todas las ilegalidades, es decir, no podemos contar que un país esta secuentrado por el narcotráfico, cuando el Estado ha sido secuestrado desde mucho antes por la violencia de la ilegalidad, la privatización y la informalidad. Sin mencionar la guerra sucia, y los movimientos guerrilleros que antes se desplegaron ante el Estado reaccionario.
No es solamente “la guerra contra el narcotráfico”, es la guerra contra la ineficiencia, la corrupción, la violencia de género, el desempleo, la informalidad, el abuso del poder, la falta de justicia, la falta de competitividad y por tanto el desarrollo de nuestro mundo laboral.

Primera: “Nada que festejar” dice la película Infierno, y tiene razón, porque si bien permite reflexionar sobre la violencia que vivimos todos, también debería ser un el dialogo con el Infierno, hacer una lectura de los pasajes que tienen que contarnos los narcos, ese resentimiento, esas historias que vienen con más profundidad. Sin bien el filme está basado en la historia del “El Benny”, falta el relato de diversos cuadros de la realidad entre los bandos, por ejemplo, cuales son las hybris del ejército, sus deserciones, sus nexos con el narco, con las fronteras, con sus descuidos y “sus daños colaterales”.

Segunda: A Estrada le falto, la anexión del acoso a los medios de comunicación y al periodismo libre, y la entrada del internet en consecuencia, recordemos que en Morelia, ya se “avisa cuando va estar recio… " Los medios también ha sido en sus bases afectados, un primer lugar en muertos dedicados al periodismo.

Tercera: es imposible dejar de lado a la población civil, que pudiera representar en protesta los “daños colaterales” del ejército, quizás escenas que pudieran cuestionar el “miedo” de la sociedad y saber la posibilidad de protesta inteligente ante el gobierno y sus métodos.

Cuarto: es claro que existe una trama de diversos medios y fines de mercado negro entre las fronteras –bien que invitaron uno de los Almada”- “el Texano” y el vendedor de armas gringo para decirnos que “los mexicanos ponen los muertos y ellos a los consumidores”, ¿Cuál es la postura de EU ante nuestro país deslamado?

Quinto: parece que el narco retratado en la película no corresponde a nuestro famoso 2010, quizá en el años cincuentas o cuarentas, porque el móvil humano de los cárteles son mucho más que 4 o 6 sicarios, por cierto, la palabra “sicario” procede del puñal o “sica” que los judíos utilizaba para atacar a los soldados romanos ocupantes de Judea en el siglo XI, también entre sus rituales y sus identidades se median entre cientos y basada en una red corrupta de autoridades y fanáticos. Esa estructura de “sicarios” en el narco mexicano operan en miles y tienen en sus filas a empleado con alto grado de especialización, que hacen de su actividad económica un grupo de criminales de submarino, de jets, de revistas de espectáculos, de socios de seguridad, que se interna desde la ilegalidad en la piratería de discos hasta la trata de personas.

Sexto: Es evidente que el humor negro tiene su mejor momento al inicio de la película, pero se va extinguiendo conforme avanza, y la última escena es todo una apartado de simbolismo patrióticos que pertenecen a un discurso desgastado de ideales secuetrado por partidistas politicos ¿Cual es el nuevo discurso de cambio? ¿No existe? ¿El discurso de Luis Estrada es muerte a todos? Escenas compartidas de película “Bastardos sin gloria”, sin niveles de profundidad de “Los Olvidados” de Luis Buñuel.

No se puede negar la importancia de Luis Estrada, que nos dice en sus filmes: aquí esta los métodos violentos, los callejones de lo social, los hechos absurdos de la nación patriótica que inválidan los proyectos de un pueblo porque se encuentra en la desmesura, que capitaliza la guerra y el sistema de clases sobre instituciones nacionales.

Estrada continuo la sátira de “Un mundo maravilloso” en 2006 allí surgen elementos que insisten en la desigualdad social, en los valores empresariales, la refriega de los pobres por obtener una posición de poder.

Pero en 2010, -y en esto consiste si pudiera ser una crítica a la crítica- Estrada ataca la desmesura con la desmesura, la tragedia con más tragedia y olvidada elementos que pudieran ser de integración y catarsis en el espectador, y no me refiero a la violencia de una sangría escurrida de los símbolos patrios, que son monumentos viejos y banderas de poder en la ridiculez en la historia de bronce, quizás el escudo por interiorizar más el significado de nación “identidad” pudiera tener un aspecto de mayor acento al manejarlo de esa forma, pero en general no me refiero a eso, sino a las posiciones de los personajes y el resultado final, el proceso de hechos que se dejan ver, que no impide hacer puntos de análisis más allá de los “tópicos” bien escandalizados y filmados con el de ácidos derritiendo a cadáveres, de las cabezas, de los colgados, más allá de esa depresión de muerte, señale y entendamos en qué medida se explica a nuestra sociedad el hecho del narcotráfico no solo con los muertos, sino también quienes aun vivimos en esta guerra civil.

Tenemos que recordar que entre los motores de la violencia, esta un resentimiento histórico, las crisis permanente de de nuestro burocracia, las falta de cosmopolitismo, el vinculo con Estados Unidos y la desigualdad social, “te acuerdas cuando pasábamos eso fríos” dice el Cochiloco, quizás tengamos que ver más allá de las tribus primitivas que vienen una a lado de la otra a matarse, tendremos que ver que aspiraciones tenemos y que crisis nos mantenemos.

La tragedia a la que pertenecemos “la guerra del narcotráfico” que ha demostrado en 2010, ser una continuidad en las guerras civiles en México, inician con la desmesura e “instantaneísmo" utopista por la horda acompañada por el generalísimo Hidalgo que explica muy bien Luis Villoro en su libro "El proceso ideológico de la Revolución de Independencia". Una sucesión de guerras y muertos casi nunca contados y sepultados con la dignidad de sus nombres y apellidos. Cuanto contamos a los nuestros nos quedamos perplejos, el siglo XIX fueron guerras a muerte y de exterminio del “otro” una historia mal contada y sin proyectos nacionales.

La película Infierno, nos deja ver, en sus mejor momentos y sus mejores interpretaciones que no tenemos proyecto nacional, que la violencia ahora es la batalla por el poder, con la muerte de los alcaldes, reedita una vieja versión del poder: la “sustitución” del poder por el narco, a esos niveles, plantea una interrogación abrumadora sobre el porvenir. El narco-poder plantea una lucha en la base social desde el municipio que no se resolverá por vía del Ejército, cuando el Estado ha fracasado en otras áreas de mayor nivel de poder.

Su contacto con la miseria, el desaliento y la nostalgia de la película ante el régimen “redentor” “salvador” deja, tras sí, preguntas sin respuestas. Es imperioso asumir que es preciso reconstruir un tejido social desmoralizado que no puede ver sólo, aislado, la guerra contra el narco, sino que esa guerra es un elemento más de una crisis social, ética que no hemos resuelto en dos siglos.

En suma, no sólo vivimos una guerra contra el narco, sino que esa guerra desnuda, revela, esclarece la crisis final del Estado y que las grandes palabras nos impiden saber y asumir: que la profundidad del narco es terrible y que impide en su guerra por el poder la tranformación a una sociedad convivencial, es decir, para nunca jamás el derecho y la igualdad ante la ley, mientras se continúe el espacio de violencia que no explica más allá que al narco como eje de total del asunto, por eso Luis Estrada con Infierno imprimir catarsis en las acciones de los “sicarios” pero tenemos que abordar y demostrar no ser los primeros, ni de este siglo, antes bien, nuestra clase política son sicarios de la sociedad, el poder y la nación que tienen condena de botín, allí están los patriarcas del poder algunos vivos con su respectivo escándalo, presidentes de México, hundidos por sus hijos que prefirieron el botín que ya estaba en casa, a pelearse con el narco o con los nuevas aldeas o tribus partidistas. Buen comienzo el de Luis Estrada.

viernes, 20 de noviembre de 2009

LA REVOLUCIÓN Y SUS MUERTOS.


La historia, cuando lo es, es la historia viva de un pueblo. El 68 mexicano nos recuerda la existencia trágica y olvidada de los acribillados contra los muros, del presidente empleado de la CIA, y de la impunidad que persiste a cuarenta años del movimiento. La impunidad de Atenco, recuerda, que los muros viejos del despotismo vuelven a levantar su poder desde la tumba y el sarcófago. El poder y la muerte: la realidad dramática de los hechos de sangre, la máscara y los actos del sacrificio nos dicen que en México, antes y después de Tlatelolco, no contamos a nuestros muertos, no los dignificamos.
Recordemos que Estados Unidos en 1776, tenía en juego "el compromiso histórico" para construirse como Estado-Nación. La guerra; el uso de la violencia que asegurara el futuro independiente del Estado, debía contener, en su memoria, los nombres y apellidos de los muertos. Sabían que la fortaleza nacional era inseparable de aquellos que la enfrentaban. En México se levantó los patriotismos legendarios, Octavio Paz había señalado en “Laberinto de la Soledad”: que “…la tumba del héroe es la cuna del pueblo”. [1] Alexis de Tocqueville que viajó a los Estados Unidos en 1832, fue admirador de esa nueva patria, veía en ella, la posibilidad de que lograran la primera democracia moderna y acabar por fin, con toda intervención Europea. Se entendía que sin revolución económica (fuerza motriz industrial) y sin reformas civiles (leyes civiles), los Estados de la Unión, nunca podrían ejecutar la Doctrina Monroe[2], por ello, aseguraron el triunfo de la guerra, y asumieron todos sus costos:

La Revolutionary War[3] había costado a las trece colonias, 4,435 muertos y 6,188 heridos, en batallas contra los ingleses. Su costo total se trasladó a la deuda pública: 75.2 millones de dólares. También tienen los datos de la Guerra contra México 1846-1848: 1,733 muertes y 4,152 heridos, entre mayo de 1846 y febrero de 1848. También contaron a los de la guerra civil 1861-1865: 234 mil muertos en los campos de batalla y 332 mil heridos, norte y sur.[4]
Ahora, quisiera contar a los nuestros. Imposible.

Nuestros “generalísimos” de la Independencia o la Revolución Mexicana, se les olvidó contar a sus muertos, amigos de las bayonetas y de los verdugos, querían hacer triunfar, “como fuera”, a la Revolución, debieron recordar al jacobino [5] Maximilien Robespierre, que sabe, desde su infierno histórico, “que no es bueno dedicarse a cortar cabezas y ser amigo de la guillotina”, rodaron tantas que dieron hasta con la suya. Por eso cuando las Revoluciones destruyen más de lo que pueden renovar, tendremos que asumir con dolor esa realidad. La revolución francesa tuvo sus propias contradicciones, la Constitución de 1791, la primera después de la revolución dividió a los franceses en activos y pasivos, los primeros pagaban impuestos y podían votar, los segundos eran ciudadanos solo de nombre, de oficios de servidumbre y no pagan impuestos, no se les permitía votar. Los notables, los “elegibles” pagaban más impuestos aún. La mujer fue olvidada.

Esa desigualdad jurídica-política reveló la función histórica de la lucha de clases y olvidó en sí misma la declaración de los derechos del hombre y del ciudadano que en un principio decía: “Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos. Las distinciones sociales no pueden ser fundadas nada más que sobre la utilidad común”. La propia declaración de los derechos del hombre y el ciudadano de 1789. Los revolucionarios olvidaron incluir a la mujer. No fue universal. La primera mujer francesa que redactó, como protesta, la Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana, Olympia de Gouges, fue conducida a la guillotina por subversión y se dirigió de este modo: “Si una mujer puede tan fácil subir a la guillotina, también deberían dejarla subir a las tribunas”. [6]


En los Estados Unidos de América propusieron antes que Francia, el tema más importante: los impuestos de la corona, y su independencia gravitó sobre un lema extraordinario: “Ningún impuesto, sin representación”, tema relevante a la hora de los paquetes fiscales en México, allí, bajo ese lema señalaban su interés por hacer el edificio social de los bienes públicos, que son responsabilidad de una nación que se organiza, se plantea de manera seria los problemas, imprescindible para superar sus contradicciones.

En el México de los “fierros” en el Mundo de la “Gran Guerra” (1914-18) al revés, se cobró con número inmensos, los proyectos sociales y económicos de varias generaciones. La Res Publica, (del latín, la cosa pública o común), llegó tarde como proyecto colectivo, los planes de desarrollo, indispensables e imprescindibles, llegaron a ser eso: planes y nunca desarrollo, aquí pagamos todos, la historia persiste en cobrarnos cada uno de ellos.

Debemos señalar que Cantarell, ese megayacimiento acabará sus reservas en 8 años, ser irá, pidiendo la revolución económica y energética que debimos plantearnos como un problema serio hace medio siglo. El abogado Luís Cabrera, Secretario de Hacienda 1914–1917 y 1919–1920, anunciaba a Venustiano Carranza el enorme despilfarro de petrolero: perforamos, bombeamos, mal gastamos, lo derramamos, no sabemos cuanto pueda durar nuestras reservas, lo tiramos al mar sin pensar en el porvenir, no todo fue a parar al mar. Hoy el discurso sobre el debate energético es al tiempo un gran pacto entre desiguales. Ni la información necesaria, ni la distribución de la riqueza ¿En que términos se ha medido la riqueza? ¿Dónde ha quedado?

El futuro es expropiado por la decisión de las naciones que invierten en su competitividad, industria, ciencia, y que han ofrecido otras alternativas a sus pueblos. Un siglo antes, George Canning, embajador comercial de Inglaterra, les decía a los independentistas del Cono Sur en 1823: “Ustedes serán la granja y nosotros la fábrica”[7], es decir, que los países independentistas en América Latina serían esencialmente los exportadores de materias primas; creando un sistema de intercambio desigual y frenando el valor agregado que exige la edad de la globalización. La sentencia de Canning desde el mundo industrial, sería evidente par Marx en 1848, anunciado que la historia de los Estados Unidos de América, por fin, desde 1776, y pasando por la Doctrina Monroe, avanzaban pisando la inmovilidad histórica y económica de México.
"En América hemos presenciado la conquista de México, la que nos ha complacido. Constituye un progreso, también, que un país ocupado hasta el presente exclusivamente de sí mismo, desgarrado por perpetuas guerras civiles e impedido de todo desarrollo, un país que en el mejor de los casos estaba a punto de caer en el vasallaje industrial de Inglaterra, que un país semejante sea lanzado por la violencia al movimiento histórico. Es en interés de su propio desarrollo que México estará en el futuro bajo la tutela de los Estados Unidos. Es en interés del desarrollo de toda América que los Estados Unidos, mediante la ocupación de California, obtienen el predominio sobre el Océano Pacífico". [8]
“Llegamos tarde para decidir esos saltos históricos, y entre más tarde llegamos, con mayor violencia responde la Historia.” Eso nos señalaba Carlos Marx en 1848 desde Inglaterra cuando sobrevivía gracias a la generosidad de Federico Engels, empresario de la industria textil en Manchester, que a la muerte de Marx fue protector de sus dos hijas: Eleanor y Jenny quien le decía con cariño a Marx “el moro”, las dos se suicidaron. Eleanor, que vivía con un seudosocialista inglés Edward Aveling, la condujo al suicidio, el amor terrible. Y su hermana, Laura, casada con Paul Lafargue, se suicidó junto con él, en París, Lafargue, porque no quería sufrir los problemas de la vejez. Lenin en el exilio en París, asistió, conmovido, al entierro de Lafargue y su esposa.
Imagino que muchas veces Marx en aquellas penurias de Londres recordaba el Ensayo sobre el Principio de la Población, del clérigo “felizmente casado” Thomas Malthus. Donde la población crecía geométricamente 2, 4, 8, 16, etc., y los alimentos aritméticamente: 1, 2, 3, 4, etc. Sobre esta suma, estábamos condenados al hambre. En el siglo XIX, Carlos Marx coincidió con Malthus con algo incendiario: que “el hecho de la miseria es el lecho de la procreación”. Todavía no se conocían los preservativos. La Iglesia no ha sido capaz de asumirlo. Pero Marx afirmaría junto con Engels que la Ciencia y el Estado, juntos, aplastaría el “maltusianismo reaccionario”.
Si sentáramos hoy, en una mesa a los dos: Marx y Malthus, ninguno tendría razón. Los problemas del desarrollo no fueron abatidos por la vía industrial y científica. Y por otro lado, se sorprendería Thomas Malthus si observara que la tasa de natalidad y la población económicamente activa en descenso resulta ser un gran problema del Estado Social. La verdad es que, la ciencia produjo las transnacionales que privatizan el avance tecnológico y lograron incluso, privatizar al Estado. Es una fantasía teológica la idea de que el petróleo puede ahora ser privatizado, cuando antes, fue privatizando a todas luces el Estado. El petróleo mexicano, no nos engañemos, nunca ha sido nuestro, sino de la oligarquías posrevolucionarias, sus tratos, sus impuestos, sus recursos, nadie pidió cuentas.

Tampoco nos engañemos, en México no existe la pobreza, esa palabra usada y repetida con galimatías, repetida tantas veces que ha encarcelado el pensamiento social. Lo que existe es la desigualdad, pero claro, decir eso, sería llegar a la raíz (“radix”) de las cosas, por eso llevamos décadas combatiendo “la pobreza”[9] y lo seguiremos haciendo sino enfrentamos la realidad. Además pobreza y los préstamos van de la mano, préstamos con intereses particulares, a costos para el interés general, y aun esperamos como Adam Smith, que el egoísmo del individuo termine por coincidir con los intereses generales y la "mano invisible", resuelva las contradicciones del mercado, ese mundo ha terminado como otro pasado idílico casi dogmático del mundo monetarista.

Añadimos que para los dogmáticos religiosos la tasa de interés de los banqueros, representa cometer un “furtum” un robo que no es “sorprendido”, sino que, es generado con toda institucionalidad. Las religiones abrahámicas (judaísmo, cristianismo, islamismo) prohibieron la “usura”. Tommaso de Chobham, no lo pensó dos veces cuando veía que la “tasa” (usuram) a un tiempo determinado por préstamo, era, sin más un acto de “rapinam”, una rapiña. Porque de cumplirse esta tasa –decía su tesis- no habría economía moderna. Podemos leer a Le Goff, el gran medievalista que protestaba sobre ese préstamo: “El que presta, por un tiempo, con ganancia, presta algo: el tiempo, del cual no es dueño, porque el dueño del tiempo es Dios”. [10]

La economía mexicana es un de las veinte economías más grandes del mundo (107.6 millones de habitantes, es evidente que estamos entre esas veinte), pero según Word Economic Forum, Foro de Davos, en competitividad y desarrollo somos la economía número 60 de 134 países analizados, que junto al gasto corriente ha imposibilitado un cambio significativo en la base social. Pero ahora se anuncia, con décadas de retraso, que, la posibilidad marxiana de hacer técnica y desarrollo con el petróleo fue imposible por la enorme carga fiscal que se le aplicaba a Pemex (33.7 del presupuesto público) y que la sociedad mexicana, “sociedad creyente del poder del petróleo”, llegaba a su fin, México se convierte ahora en un gran importador de este recurso con un alto valor agregado: importamos el 41% de la gasolina.[11]

Tenemos que plantearnos que los problemas se pueden resolver si los conocemos, la mitología petrolera de “nunca te acabaras” impidió conocer, en gran parte, que Cantarell llegaba a su fin. Pero, si no teníamos esos datos, ni de lejos los históricos. El informe de Pemex y la Secretaría de Energía del 28 de marzo de 2008 hablaba hasta entonces, que el 70.3% de los ingresos fiscales totales procedían de Pemex y ello significaba el 33.2% del presupuesto público. Nunca lo había anunciado oficialmente, peligroso camino, que como siempre, impide ver más allá del “como México no hay dos”, frase pragmática defensiva para ocultar nuestros problemas. Tenemos que añadir que México cuenta con 43 tratados comerciales con el mundo, sin embargo, el 84.5% de nuestras exportaciones se dirigen a un solo mercado (90.04 en 2003),[12] no existe ningún misterio al hecho que dependemos de una sola economía. La estructura comercial de México demuestra el desinterés por los cambios desiguales.

Las revoluciones, algunas míticas, lograron solamente muertos, pero en la historia de muchos pueblos reclama en el peso de sus hombros los verdaderos cambios en la estructura social. Robespierre, muere guillotinado el 27 de julio de 1794 junto a sus colaboradores, y por ello, nunca entrará a la rotonda de los hombres ilustres de Francia.[13] La época del Terror[14] (“La Terreur” en Francés, es un tema epistemológico interesante, que la terreur, sea femenino.) los número allí están en la mano de los escolares, no hay nadie que haya intentado desmentirlo: “500 mil personas fueron encarceladas, de las cuales 35 mil o 40 mil murieron en ellas, y entre 10 mil y 15 mil fueron guillotinadas sin juicio alguno”.[15] James Monroe llevaba consigo un mapa de Estados Unidos donde ya tenían “comprado” Loussiana y terminaba con un proyecto muy claro: “hasta el Rio Grande”, Monroe llegó a Francia en 1794 como embajador de los Estados Unidos, tenía 32 años y presenció el final de Robespierre y el Terror.

Sobre los guillotinados en México en la guerra contra el narcotráfico se puede meditar el “permanente golpe de Estado”, una larga guerra que también es tema de Seguridad Nacional para Estados Unidos, que en su agenda, sitúa el problema de la frontera mexicana con la misma dimensión que el problema de Georgia e Irak, y lo hace, porque en este año, el número de muertos supera al promedio anual de las bajas de soldados en Irak. México ha tenido en la administración de Calderón más de 4 mil muertos ligados al narcotráfico[16], la cifra en Irak supero en agosto de este año la misma cantidad.

El New York Times, Le Monde, El País, periódicos mundiales, repetidamente señalan su preocupación por México. Transparencia Internacional, Amnistía Internacional, entre los más importantes, señalan abiertamente la falta de la ley, y la filtración casi a la Novela de Manuel Payno: “Los Bandido del Rió Frió”, que ya no se sabe ¿quien es el que resguarda la ley y quien la detenta?, recordando el famoso personaje de la novela; Evaristo, que organizó una banda de ladrones que desvalijaban a los viajeros en la carretera de Puebla, y lo hizo también, y tan profesionalmente, que fue nombrado capitán de Rurales, el bandido y el policía fueron la misma persona. Cotidiana realidad en México de finales del siglo XIX, acercarse a un policía era toda una aventura, hoy es una cruzada por la seguridad privilegiada, donde el policía más que estar ligado a la seguridad pública, protege los privilegios (ley privada) de los intereses personales y finalmente del poder y la violencia; violencia porque no hay aplicación de la ley.

La Revolución de Independencia, La Reforma y La Revolución Mexicana representan el vínculo histórico con la violencia inseparable del poder. La guerra civil se adueño de la historia del país del siglo XIX, historia mal contada desde el inicio, nos mentimos, nos confrontamos y seguimos sin proyecto.

Para Walter Benjamín, en sus famosas Tesis de la Historia, las revoluciones son un poderoso freno de emergencia que accionan los pueblos para decidir otro futuro. Para Marx sería también, un epicentro dialéctico; el motor de la historia. Por eso, Marx se pregunta en 1849:
"¿O acaso es una desgracia que la magnífica California haya sido arrancada a los perezosos mexicanos, que no sabían qué hacer con ella? ; ¿lo es que los enérgicos yanquis, mediante la rápida explotación de las minas de oro que existen allí, aumenten los medios de circulación, concentren en la costa más apropiada de ese apacible océano, en pocos años, una densa población y un activo comercio, creen grandes ciudades, establezcan líneas de barcos de vapor, tiendan un ferrocarril desde Nueva York a San Francisco, abran en realidad por primera vez el Océano Pacífico a la civilización y, por tercera vez en la historia, impriman una nueva orientación al comercio mundial?[17]
El motor de la historia pues, tiene un precio muy alto, responder por la muerte de quienes hicieron posible el presente, es una condición que dignifica y demuestra un proyecto nacional. Pero entre los héroes y villanos, entre los bueno y los malos, nadie contó vidas, se contaron sólo mitos, allí están por doquier sus estatuas. Historia mítica, sin contradicciones, la desmemoria histórica, repito, es una ventaja en el uso del poder. No tenemos los datos de nuestra vida histórica, la nación se formó con graves heridas, el Estado (desde Cárdenas) se agrupo con los mismo intereses y se intentó reconciliar, el olvido y el error –tenía razón Ernest Renan- fueron parte importante en la formación nacional.[18] Vasconcelos sabía que la historia tendría que ser integral, sus discursos sobre la educación sería devastadores hoy en día.

Creo que hasta este punto, hemos dejado claro que la historia de México y sus revoluciones, no han sido un eje por el salto a un nivel más alto del desarrollo histórico. Que el poder como motor de asalto nacional ha creado una historia de “bueno contra malos” y no digamos la Historia Universal que se enseña en las preparatorias, -yo he estado allí entre los profesores- ni una propuesta objetiva por desarrollar y enseñar las tesis de una historia más ligada a “resolver las contradicciones de los hombres en busca de su libertad”, ni una palabra de ello, también es una línea de continuidad, sin contradicciones, como si todo pasara por las mismas causas, los mismo hechos o circunstancias, resulta entonces, que la Historia de México no ha resulto sus catástrofes porque no nos enseñan a ver esos abismos y resolverlos desde el principio, desde la memoria histórica.


Allí la realidad de las catástrofes –dice Fichte- invitan a saber como vivir mejor con nuestro tiempo “Zeitgeist” (el espíritu de nuestro tiempo), Fichte se pregunta en el “Discurso a la Nación Alemana” de 1806[19], “si queremos ser un punto terminal, los últimos representantes de una “raza”[20] despreciable y despreciada, o bien queremos ser un punto inicial” (De ninguna manera el término raza tiene hoy el mismo significado). Era claro que el surgimiento nacionalista la vertiente ideológica se fortalecería en el siglo XIX, no se podía dejar que rodaran cabezas sin justificación de un nuevo y mejor por venir. El Ancien Régime, impedía hacer otro mundo y México –decía Marx en la cita anterior- no ve ni al Mundo; “este país lleno de guerras civiles, tan ocupado hasta el presente exclusivamente de sí mismo, serán lanzados a la historia por la violencia”.
Y los revolucionarios de 1910 contaron bayonetas y billetes, el costo por supuesto, se trasladó a la deuda pública y por varias generaciones. En los apuntes autobiográficos de Alberto J. Pani, Secretario de Industria y Comercio y Trabajo en 1917 con Venustiano Carranza, en sus memorias, relata, que en una ocasión, para cumplir una comisión de la Revolución, se dirigió a Pancho Villa y le pidió recursos, y recuerda que en su despacho, en un rincón, había montañas de billetes. Pancho Villa le dijo: "toma lo que necesites" (aquel montón era el inicio histórico de los "bilimbiques"[21], después llamados "FOBAPROAS”), y cuando Villa vio que Pani contaba los billetes, le dijo en tono burlón: "Ah, pero ¿es que los intelectuales también cuentan el dinero?". Pani contestó: "Siempre que el dinero no es nuestro"[22] , su respuesta se situaba en una dimensión política y en el espíritu del derecho.

Nada cambia por decreto, la sociedad es un edificio cultural que se proyecta cambios y decide ser, –como en 1968- una nueva clase de sociedad civil[23]. Se lo impidieron. El decreto y la simulación, la teología presidencial se impuso. Aun seguimos quemando al día siguiente toneladas de papel que se hicieron o se guardaban debajo de los congresos –recuerda Vasconcelos por ejemplo- que los generales con “sus maquinitas particulares de hacer dinero” necesitaban un kilo de billetes para comprar a otro general, muchas veces ese papel no valdría nada al día siguiente, las papeletas electorales tampoco.

Aun así, el país cambió con dolor y con sus deudas. En 1910, éramos 15.2 millones de habitantes[24] y según las mismas estadísticas el 28,3 por ciento era población urbana y 71.7 población rural con el 85% de analfabetismo. En 1930, por fin se valoro un nuevo censo absoluto: éramos 16.5 millones de habitantes, la violencia lanzo por la borda ya desde los datos, a una generación entera y a una buena parte de la acumulación de un siglo. Pero ya sabemos que desacumulamos cada sexenio, la fiesta y la irracionalidad son parte importante en ello.

Treinta años después en 1960 por apenas unas décimas, dejábamos atrás el país eminentemente rural, y entrábamos en la fase urbana: 50.7 sobre el por ciento del total. “Cambios cualitativos”, tremenda transformación para construir la “columna vertebral del Estado”; sociedad que gana derechos; la sociedad civil. Datos que demuestran un lenguaje revolucionario a nivel demográfico pero también el científico y artístico, claro, desde la Universidad.

La visión de esta nueva sociedad, su nuevo espíritu, no fue entendida, seguían con el discurso dirigido a los “pequeños ejidos, para pueblitos, sujetos a la mano paternalista y electoral”. La urbanidad que era la modernidad prometida en México había llegado sin decreto. Y esa urbanización se reflejaba también en el número de estudiantes universitarios, de 75 mil estudiantes en 1960 que ascendió a 280 mil en 1968[25]. Si hubiese existido la racionalidad en la clase política, si hubiese existido la inteligencia por hacer otro lenguaje, se hubiera advertido que el viejo país rural, controlado por todo un sistema subsidiario de frases patrióticas desgastadas, de formas patriarcales y feudales[26], había muerto, se habría producido un entendimiento de la crisis social y posibilitar una nueva dinámica civil, y no solo “salir de la crisis”, pues ya vemos; salimos por violencia. Continuaron con el besamanos que inició con Porfirio Díaz en Palacio Nacional y la gran fiesta del Centenario.

Se continuó con el acto ritual y mítico de un sistema de poder y se continuó con la fiesta Olímpica, la mayor fiesta de todos los sexenios. El sistema ritual acostumbró a la gente de manera idílica, a vivir sólo con la legalidad, la legitimidad había desaparecido. Luís XVI en 1793 hacía lo mismo con la famosa frase: “yo soy la ley”, frase impresionante, que recordaba no haber convocado a los tres estamentos legales desde 1614, sencillamente no los necesitaba para gobernar. Fue guillotinado por la asamblea nacional. Se contó voto por voto.

Hoy seguimos intentando, espero que no entre la euforia de Francia de 1789, pero sí como Inglaterra de 1688, sin usar la guillotina, contrarrestar el poder del presidente. Y debemos ser claros en esto, los pueblos, cuando exigen la legitimidad, son un verdadero peligro para los absolutos.[27]

Pero se nos ha impedido pensar en la legitimad de los cambios y en la legalidad de las funciones públicas, hemos dichos que Estado Unidos gravitó sobre una lema: “Ningún impuesto sin representación”, es decir, ninguna acción fuera de la acción legal y con la base legítima de sus decisiones, también en México ese punto se ha convertido en una acción patriótica e hipernacionalista. Entre otras cosas, podemos pensar en ese gran marco de inauguración: “aquí se construyo este edificio por órdenes del presidente tal…” Si pensamos, por ejemplo, que de entre las ruinas resurgieron potencias mundiales como Alemania ocupada militarmente por tres potencias, Inglaterra, Francia y Rusia, su proyecto al igual que Japón resultó de la memoria histórica del trabajo y su reconstrucción gravitó no sólo entre valores patrióticos, sino a partir de una organización social para resolver el problema de la guerra. No tuvieron tiempo, para el odio, incluso, su Constitución Política, hecha por jurista estadounidenses después de la guerra, no la cambiaron, la han mantenido intacta hasta el día hoy.


Berlín y Tokio levantaron los mismos edificios, prácticamente en los mismos lugares y casi con las mismas piedras en ruinas, algunos eruditos han dicho que al bajar del avión y ver nuevamente Japón y Alemania no tuvieron otro remedio que besar las paredes del algún edificio, besaban a un pueblo organizado. También allí existía en cada edificio una esquela de metal, escondida, casi olvidada que dice: “reconstruido por el pueblo de Japón en 1950”, fuera los actos patrióticos solemnizados.


Ahora se discute el paquete fiscal de la federación, se nos olvida no sólo (increíble) leer la propuesta del paquete fiscal anterior, es decir el primero no aprobado, no se discutió, se olvido, y se voto por uno nuevo con medidas “pésimas” según el premio Nobel de Economía Joseph Stiglistz y ahora se nos olvida que somos un país improductivo, sin competitividad, sin empleo, con índices educativos de los más bajos de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico).

El World Economic Forum en materia de Judicial Independence “Independencia Judicial” (necesario para el Estado de Derecho) nos ubica entre los lugares 90 y 91 de 133 países analizados, entre Uganda y Timor Leste (país del sudeste asiático cerca de Indonesia), tendremos que preguntar Omán un país musulmán de sultanes, país que no tiene constitución, con un gobierno monárquico, como a podido llegar en “Independencia Judicial” al lugar 29, porque nosotros no bajamos ni a la mitad del rango durante décadas, en los últimos lugares los países latinoamericanos.

El World Economic Forum en materia de Public Institutions “Funcionamiento en Instituciones Públicas” Omán le corresponde el lugar 17, entre Chile 18 y Alemania 16.

Se ha dicho que la eficiencia elimina la corrupción, quizás por eso México ocupa en ese mismo ámbito “Funcionamiento de Instituciones Públicas” el lugar 101, entre Nigeria 102, Serbia 103 y Pakistán 104, no sigo, allí están los datos.

Muy pocos profesores consultan los resultados del Foro de Davos[28], ¿Por qué?, si es uno de los estudios capitales para desarrollar la crítica y representa un estudio serio internacional. Y como no se consulta, el autismo hace después el escándalo: el 18 de noviembre de 2009 Transparencia Internacional emitió una clasificación de “Corrupt Countries” en donde México tiene el lugar 89 (72 en 2008), es decir entre: Lesotho, Malawi, Moldova, Morocco (lugares 89 según el informe de Transparencia Internacional[29]) esta vez nos rebasa Serbia 83, Trinidad y Tobago 79, Cuba 61, Costa Rica 43, Omán 39, España 32 Chile 25, ya saben que soy “fan de los datos” de Omán.

¿Por qué resultó el escándalo?, cuando el Foro de Davos ya desde 2007 ha señalado clara y distintamente que el principal problemas de México no es la corrupción, sino la ineficiencia en las instituciones pública que representa una lista de la burocracia que permiten luego la corrupción. [30]

De “escándalo” a “escándalo” se mueve el país, también de “fiesta” en “fiesta” o de “puente” en “puente”, sin empleo, sin industria, sin otras alternativas comerciales (84.5% exportamos a Estados Unidos en 2008, 90.04 en 2003), comenzamos en los años 70 con el mismo ingreso per cápita que España 1. 200 dólares ingresos por habitante y año, en 1993 España superó los 20.000 dólares per cápita, hoy se sitúa en 28.200 dólares per cápita[31]. México apenas supera los 10.200 dólares por habitante y año.

Empezamos igual que Corea del Sur: “un país maquilador”, hoy Corea del Sur es una transnacional que no falta en ningún país: genera para su pueblo mucho valor agregado en comercio internacional ¿Dónde estamos nosotros? ¿Cuántos en la economía informal? Mejor dicho: ¿Cuántos de nosotros en la informalidad?: llegar tarde, hacer las cosas al último, sin conducción didáctica, sin una discusión objetiva, y desde los escaños más altos la falta grave a la “isonomía” griega (igualdad ante la ley) y a “isología” (igualdad de palabra). ¿Qué país tenemos? si le damos tanta importancia a los escándalos y una búsqueda constante por transgredir la ley por “chingar la ley”, palabras de Allan Riding, no mías, ver en “Vecinos Distantes: Un retrato de los mexicanos” FCE 1985, 12 p.

Relató aquí que un amigo alemán casada con una amiga mexicana (papá juchiteco) que habla perfectamente español y obviamente otros idioma, le dije: “sería conveniente que me llamaras por internet y me pasaras esos datos de la Unión Europea (ensayos sobre un presidente de la Unión Europea)…” ¿A qué hora quedamos? -me dijo- le señale: a las 12:00 (tiempo de México) a las 12:00 matemáticamente sonaba el skype de mi computadora, “no 12:15 ni 12:30”. ¿Qué memoria de la puntualidad y el respeto por el “otro” representa esto? Ya se que en una reunión a la mexicana nos citamos “al ratito”.

Convivir y no sobrevivir está fundamentado en respetar el tiempo, el espacio y actividad del otro junto con la ley, un respeto absoluto por hacer de la convivencia un acto cotidiano.

No menciono el epitafio de Juárez, porque la clase dirigente la ha sesgado, y ha quedado incompleta ¡hasta eso esta incompleto! la frase no empieza como la han puesto en cientos de estatuas y frases oportunistas de muchos políticos.

En todo caso mencionaré la portentosa y hermosa frase que escribió en “Apuntes para mis hijos” donde dice: “me “fugue” de mi casa, porque sabía que en San Pablo Guelatao me sería imposible aprender a leer y escribir…, un deseo vehemente de aprender” [32] ¿Hemos tenido alguna vez la oportunidad de leerla en una esquela de una escuela primaria o secundaria pública?

¿Cómo hemos aprendido hasta ahora? ¿Cómo hemos transportado la memoria de la revoluciones a su Bicentenario y Centenario? Siempre que mencionan esas epopeyas trágicas, recuerdo los rostros de Humbolt, Morelos, a Francisco Javier Mina, Fray Servando Teresa de Mier, Bustamante, Lucas Alamán, Vicente Guerrero, Rafael Riego, Bolívar, son los primeros que vienen inminentemente a mi memoria, los tuve que estudiar fuera de las aulas, en los manuales históricos no nos enseñan a que realmente sean “nuestros”, capaces de integrar una alegría por la libertad y la nacionalidad sobre nuestras cabezas, agradezco siempre a Juan María Alponte, Enrique Semo, Gabriel Zaid, Adolfo Gilly, Eduardo Galeano, Guillermo Almeyra ser mis profesores en la universidad, que me abrieron espacios en mi memoria. Saber si ocupa lugar.

Por eso Francis Fukuyama, Alvin Troffler, Huntington, Toni-Negri, Chomsky no son de mi particular memoria, son futurista del escándalo, teóricos de un gran talento, pero de una formula que nos dispara a la polémica sin respeto. “Fin de la Historia” “Choque de Civilizaciones” “Cuarta Ola” “Imperio” ¿Por donde acercarnos?, debo insistir que tenemos los datos, debemos conocerlos, fuera de autismo y el prejuicio, ¿Alguna vez nuestra clase política ha mencionado los datos internacionales anteriores?

En materia de educación: la OCDE[33] (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) en su informe de 2009 dice “…Pese al reconocimiento de su trascendencia y a los importantes esfuerzos emprendidos durante los últimos 20 años para ampliar los servicios educativos, según los estándares de la OCDE, a México le sigue yendo mal en la formación cuantitativa y cualitativa de capital humano en todas las etapas de la educación, desde la enseñanza primaria hasta el aprendizaje durante toda la vida”. [34]

No mencionan por ejemplo que sin recaudación Fiscal, no es posible el desarrollo en los Estados, se dejó a la suerte nacionalista petrolera de “nunca te acabaras”, porque “como México no hay dos” y si la “vida no vale nada” para que invertir en ella, (no reprocho el corrido, sino la aptitud en sobriedad) Turquía, por ejemplo, que tiene la mitad del ingreso per cápita mexicano, tiene mejores ingresos fiscales que México, y eso le ha valido a una estabilidad superior, y viviendo sólo –hasta hora- de la esperanza de ser miembro de la Unión Europea.

Aquí vivimos con la esperanza de acabar con la pobreza, y la pobreza es un máscara de impuestos, un golpe de estado real que ha generado el problema de fondo: una enorme desigualdad, que sin empleo-ingreso fiscal, no podemos crear mejores bienes públicos: negocios, escuelas, seguridad en salud, vivienda y alineación. El Estado, se ha convertido en la viejita del ropero que a “ver que saca” para aliviar de momento al que toca la puerta que vive en la enorme desigualdad.

Allí están los datos y se ve que la masa salarial mexicana que representó en 2008 el 33.3% del Producto Interno Bruto. Esta cifra la había alcanzado Francia en 1850, y para 1890 ya tenía el 53% de la masa salarial en su PIB. [35] La Comisión Europea señala que la masa salaria representó, en la Europa de los 15, en 1975, el 69.9% del PIB, y en el año 2006, el 57.8%. En algunos países, como Inglaterra ha llegado a descender del 72.2% a 61.8% del PIB en 1997. En España ha pasado del 67.9% en 1976 al 54.5% en 2006.

¿Qué se representa con esto? Que la sociedades con una inyección al PIB de sus trabajadores, representa un seguro público, el de sus empleos y el de su bienestar social, servicios, transporte, para sus pensiones y no hacer cierres de capotazos a los sindicatos (ineficientes como el Estado) regulaciones del sistema de pensiones a instituciones de salud pública, o empujar a los trabajadores a jubilarse, por ser evidente la inversión de la pirámide económica, pirámide de la desigualdad, crece ya por su cúspide: 60 años en promedio para los mexicanos en menos de una década: 2020.

Aquí sigue creciendo también el Sector Informal (“calle, corredor o en donde estén”) que está al margen de todos los posibles beneficios del Estado y de las responsabilidades fiscales, y hace sus propias leyes (las de la calle) y conforma un grupo social de 12.2 millones de personas en la informalidad: el 28.2% de la Población Económicamente Activa.

Tengamos muy en cuenta que el sector “formal” de la PEA contabilizado por INEGI es de 38 millones de personas, y el 27.2% depende de la estructura de un solo mercado: Estados Unidos. ¿Qué tipo de revolución nos espera? Una revolución demográfica que, en suma, la OCDE ya ha señalado (¡sin escándalos! ¿Qué raro?) Que México estará incapacitado para resolver los problemas socioeconómicos y culturales, porque está siempre entre los último lugares del informe real de sus ingresos fiscales, el petróleo repito ha permitido eludir la responsabilidad de hacer una reforma fiscal y una reforma energética.

¿Qué responsabilidad política y cultural se tenían en cuanta hace tres décadas? Era evidente que no entendieron al país, como tampoco logramos entenderlo ahora:

La revolución demográfica, cultural y económica de los años sesenta en México, movilizaba las exigencias sociales y democráticas. El país había cambiado y se modificaba “revolucionariamente hacia la modernidad”, la clase media y sus hijos empujaban la inmovilidad de un sistema político miserable hacia una sociedad civil adulta, no se niega la carga ideológica, sobre todo de la inspiración marxiana, pero tampoco la irracionalidad de las acciones de la clase política, que no comprendió eso cambios, había que proteger al Estado a la Robespeirre: “como fuera, a como les toque”. Había que conseguir más triunfos de la única, verdadera y legítima revolución: La Revolución Mexicana. Había en suma, que seguir con los mitos.

La revolución demográfica, finalmente urbana, tenía que tomarse en cuenta. No fue así, mucho tiempo después saldría un slogan ridículo: “la familia pequeña…”, hoy somos según INGE 107 millones de habitantes, con 9, 860 mil dólares por habitante y año. (110 millones y 10 mil dólares per cápita en 2010 por estimación) Insisto, ¿Qué tipo de revolución nos espera?: La población mexicana crecía en los años sesenta a la tasa de 3.2%, lo que significaba que la población se duplicaba cada 23 años.

En 2008 la tasa de natalidad según INEGI era de 0.99% y llegaremos en menos de dos generaciones a 0.5%[36], como el promedio de los países Europeos, pero ellos se han preparado medio siglo para contener y convivir un mundo de pensiones, jubilaciones, servicios sociales y médicos, sectores agrícolas de producción, tienen asegurada su vejez, llegan tranquilos al 0.5·%. La historia nos volverá a pedir cuentas sobre el fracaso de nuestras revoluciones, el autismo político y las fiestas sexenales. En suma, una masacre social. Pero ya es evidente, hoy el país duplica su población cada 85 años y aún así no hemos podido crear los empleos en más de dos generaciones la pirámide poblacional crece en el centro, pero lo hará por arriba, enormes problemas al futuro inmediato.

Si entendemos pues la gravedad de las cosas, tendremos tiempo para solucionarlas, si entendemos a México de los años sesenta, tenemos la obligación de formularnos hipótesis que despierten en nuestras cabezas un sustento histórico, y recuerden a 1968, como pieza clave de nuestra sociedad. Tendremos que seguir una lectura de nuestro tiempo, porque las tragedias del país suelen repetirse.

Releo inquieto, ahora en silencio, sobre el peso invulnerable del tiempo y sus relatos, el libro: "La Noche de Tlatelolco" de Elena Poniatowska, que en 1971 publicó Era, cuyo subtítulo es impresionante: "Testimonios de historia oral" que nos invita al incendio de una “cum scientĭa” conciencia política, jurídica, histórica y social por reconocer los hechos ocurridos el 2 de octubre de 1968. ¿Tendremos que esperar otros cuartea y un años para “saber y contar a los muertos.” ?Por ahora Tlatelolco seguirá siendo un recuerdo de la violencia a la meditación y por tanto, hacia la lucha por la libertad política. Alberto Pani ya sabía que el "truénalos", seguiría vivo mucho tiempo después de la Revolución.
Pero nuestros datos, nuestros muertos junto al México Revolucionario pasan al olvido, cantando el famoso corrido de "la vida no vale nada". Pero la vida es una potencia, que hacen lo real y lo imaginario, vitalidad que frente a su pasado hacen una suma existencial, porque vivir, implica un gran problema que hay que resolver, un gran dilema, que, con nuestro pasado nos invita a tomar los rostros de la historia. Porque cada problema resuelto invita a otro problema, quizás menos doloroso.
Podemos sentenciar de manera intolerante lo que sucedió, podemos como decían los griegos "odiar con los hígados"[37] (cuando el corazón es un argumento romántico tardío en el siglo XVII), podemos ocupar nuestras energías para cargar odios sobre los sucesos, pero eso nunca los resolverá, el "grito" -como dice John Holloway[38] - es la primera parte de un proceso de lucha- pero la razón cartesiana tiene que juzgar a los culpables, y los tiene que elevar a categorías históricas. Hoy ha desaparecido la Fiscalía Especial para Movimientos Políticos y Sociales del Pasado, porque ya no hay pasado “in memoria” y tampoco ha a quien juzgar.
Nuestros muertos no tienen ni memoria ni dignidad, "ni se perdona, ni se olvida" es una frase que reclama esa parte de la historia, pero también es un dialogo con el tiempo petrificado, frase convertida en velo para la historia invisible, historia de sacrificio.
Octavio Paz, dueño de una inteligencia inmensa, lo explica: "Doble realidad del 2 de octubre de 1968: ser un hecho histórico y ser una representación simbólica de nuestra historia subterránea o invisible. Y hago mal en hablar de representación pues lo que se desplegó ante nuestros ojos fue un acto ritual: un sacrificio. Vivir la historia como un rito es nuestra manera de asumirla; si para los españoles la Conquista fue una hazaña, para los indios fue un rito, la representación humana de una catástrofe cósmica. Entre estos dos extremos, la hazaña y el rito, han oscilada siempre la sensibilidad y la imaginación de los mexicanos".[39]
Lugar de sacrificios, Teocali: Tlatelolco, un lugar que todavía debemos caminar, entender, dignificar y castigar. "México no será lo mismo después de Tlatelolco", pero esa dolorosa historia se sigue repitiendo, el olvido y el error que dice Ernest Renan sigue con gran desmesura acribillando la historia. Después de la matanza, la fiesta sin contratiempos, XIX Juegos Olímpicos. México de 1968; la fiesta y la masacre, la muerte política del sistema, el secuestro de la verdad histórica y la negación de la libertad civil.
Ahora también recuerdo que Don Porfirio Díaz, aseguró que en el Centenario de la Revolución de Independencia, sería la más grande fiesta nacional, más grande, incluso, que el día en que entró Iturbide con el Ejército Trigarante a la ciudad de México -léase Historia de Méjico de Lucas Alamán, tomo 2, 233 p.- donde dice: “no existe mejor momento de júbilo para los Mejicanos, que el día 27 de septiembre de 1821, ha sido el único día de puro entusiasmo y de gozo sin mezcla de recuerdos tristes o de anuncios de nuevas desgracias que han disfrutado los mexicanos”.[40] Unos meses después Iturbide se hacía Emperador. Pues Porfirio Díaz hizo su gran fiesta, mayor aun que la de Iturbide, para que la pudiéramos recordar como tal. Unos meses después estalló la Revolución.
La fiesta continua hacía nuestro bicentenario.
Una lectura, de Tormenta nos espera, la "Tormenta" novela prodigiosa de José Vasconcelos dice: "… que nuestra patria no conoce, desde mucho tiempo, el honor de darse gobierno, menos el de quitárselo. Nos hemos habituado a soportar, a tolerar, sin otro consuelo que la murmuración y el chiste cruel, abyecto, el solapado sarcasmo. Animales de lengua y lomo, dijo por allí alguien con tino, el lomo para que lo azote al primer usurpador que entra al Palacio de Gobierno: la lengua para formular... protestas verbales... Y luego, la reconciliación de los hermanos en la ignominia, con tragos de tequila hediendo y áspero, embrutecedor". José Vasconcelos, La Tormenta, 371 p.[41]

Nos hemos impedido entrar a la realidad de los problemas, porque desde una visión legendaria de la historia es imposible hacer un proyecto de nación, eso ha limitado, por mucho tiempo, las posibilidades reales de una autonomía en México, y con ello, hacer otro tipo de sociedad civil, hemos estado al margen de los proyectos de una sociedad que decide su futuro, y en la frontera histórica que asistimos ahora, debe eliminarse el discurso embrutecedor e instalarnos en los centros de decisión y de estrategia en el Mundo, para dejar atrás la dependencia histórica que tenemos con los Estados Unidos.

Una realidad nueva sin proyecto no puede cambiarse, simulacro nacionalista y la fiesta de la privatización, en efecto otro escándalo sobre otro escándalo, porque antes a todas luces se ha privatizado al Estado, hoy lo que vemos son tan sólo síntomas. [42]

Ahora continúan los modelos legendarios caudillismos e instantaneístas (Luis Villoro) de que “valientes decisiones del ejecutivo”[43], y no nos engañemos, Luz y Fuerza del Centro, modelo “arcaico” fue un síntoma retardado de la privatización que mucho tiempo ya se escondió de fondo, repito: la privatización del Estado. ¿Era solamente la responsabilidad del sindicalismo o es el resultado de un esquema histórico improductivo que se refleja el uso y manejo de los ingresos del petróleo como base del “gasto corriente” en el Presupuesto Público y la privatización de fondo? ¿No estamos haciendo, con la “valentía”, una huida del análisis crítico de la estructura global? ¿No estamos llenando nuevamente de historias legendarios sin memoria el futuro de la energía del país?

¿Quién no paga ya su derecho a que se le tramite y –segundo- se le otorgue seguridad? ¿Pero cómo pagar eso si nos dice INEGI, que el 52% del ingreso familiar se gasta en transporte y alimentación?

El 15 de julio de 2009, INEGI según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares Mexicanos el 33.6% de los ingresos de los hogares mexicanos se dedicó a la compra de alimentos, bebidas y tabaco. En los países altamente desarrollados la alimentación escasamente supera el 15% del ingreso del hogar, ello quiere decir que se ratifica la teoría de Engel (no Engels amigo de Marx) que dice que a mayores sean los gastos en un hogar en alimentación, sus miembros se alimentaran peor, eso sólo cambiará (no con impuestos “por la pobreza”) a medida que los ingresos familiares se autotranformen a favor del gasto en términos de bienestar: ¿Sobrevivimos o Convivimos?
Lo grave es lo siguiente: que (según INEGI) sólo los transportes, en México, conforman el 18.4% del ingreso familiar. La educación y el esparcimiento 13.5% en tanto que la vivienda y los combustibles suman sólo el 10%. Esto es, se vive primariamente o “primitivamente” pues sólo la comida y los transportes conforman el 52% del ingreso como promedio. Así es muy difícil cambiar un país, enorme tarea.

Asumir un país es en su totalidad asumir sus revoluciones, he aquí la última premonición de una de ellas, en la energía:

Tendencias Económicas y Financieras (12 de octubre de 2009) se expresa así: Un nuevo “Cantarell” de Litio para México [44] el tercer más grande del mundo, (de esto no es ha hecho un escándalo ¿sabemos bien porque?), Tendencias Económicas y Financieras se expresa con este talante: “Parece que La naturaleza le da a México lo que su clase política se empecina en quitarle…”[45]

¿A partir de que modelos aplicar nuevas realidades? Pues ahora tenemos enfrente, un nuevo Cantarell, con el descubrimiento reciente del megayacimiento de Litio ¿Qué tipo de Sindicalismo tendremos trabajando en ello?

¿Seguiremos levantando bronces y caudillos? ¿Seguiremos con los decretos escandalosos y autoritarios, con su demagogia? creo que –y con mucha voces ya- se abre la posibilidad de cambiar el gran simulacro baudrillardiano, y hacer de la fiesta y representación otro modelo más cercano a la realidad, aplicar nuestras energías a la permanencia de otro modelo histórico, que lleve lo mítico a lo histórico, lo histórico a lo cotidiano y de lo cotidiano en ejemplar. Muchas Gracias.


Conferencia en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales
20 de Noviembre de 2009.
José Antonio Gutiérrez
Politólogo.

[1] PAZ, Octavio. El Laberinto de la Soledad. México, Edit. F.C.E., 6ta Edición, pág. 76
[2] Expresada durante su séptimo discurso al Congreso sobre el Estado de la Unión en 1823. La frase elaborada por John Quincy Adams y atribuida a James Monroe "América para los Americanos", no tenía ningún significado real en 1823, no contenía ningún peso militar ni económico, los Estados de la Unión no había hecho la revolución económica, Inglaterra lo sabía, por ello los ingleses iniciaban junto a la independencia de las colonias en América, la segunda fase de la revolución industrial.
[3] Entre abril de 1775 a noviembre de 1782. El 4 de julio de 1776 en la declaración oficial de independencia en el segundo párrafo dice: “Sostenemos como evidentes estas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre éstos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; que para garantizar estos derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos, que derivan sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados.”. http://courts.ky.gov-68C9-4BA1- BD4C-7DF34A52C737/0/DeclarationOfIndependence.pdf. En 1790, se realizó el primer censo: 3 millones 172 blancos y 757 mil negros, no todos vieron los derechos inalienables. Hoy Barack Obama es el 44 presidente de los Estados Unidos.
[4] ZINN, Howard. La Otra Historia de los Estados Unidos: Desde 1492 hasta hoy. México, Siglo XXI, 2000, 233 p.
[5] Los jacobinos de todos los signos, los fanáticos de todas las estirpes, los fundamentalistas que
tienen toda la razón, los integristas que asumen toda la verdad, tienen su espacio en la irracionalidad. Las tres palabras, fanatismo, fundamentalismo e integrismo, fueron invención del mundo occidental. La crítica es la lucha contra todo dogmatismo, contra todo integrismo, contra todo fundamentalismo, contra todo fanatismo. No hay que olvidar que fanatismo, sin más, se remite, etimológicamente, a “fanum”, altar. Y no sólo hay altares religiosos, sino altares políticos que, paralizados por su pasado, han sido incapaces, a la hora de la muerte teórica de Adam Smith, y de los nacionalismos absurdos en México de inventar o de traducir, a un idioma político comunicable, y no la traducción de la enmienda infame de “que valiente” contra narcotráfico y los sindicatos, el síntoma es evidente, allí están los muertos, también en el metro Balderas, pero hay que ir a la enfermedad en sus significados sociales. Es ostensible que ha habido altares políticos donde la menor duda significaba los campos de concentración o el exterminio. La palabra “fundamentalista” se popularizó en EU.
[6] En 1793 Olympia de Gouges redactó la primera Declaración de los Derechos de la Mujer y la Ciudadana. Fue conducida a la guillotina y la carta que escribió a su hijo se descubrió casi en nuestros días. Republicana admirable se opuso a la ejecución de Luis XVI señalando que, destituido y convertido en un ciudadano más, no revestía ningún peligro. De ese talante novedoso y sereno eran las mujeres… excluidas. Guardo su nombre. Es imprescindible también la lectura de Mary Wollstonecraft.

[7] VEGA, Elías. Alerta en el Sur. Argentina, Lasserre, 1974, 54 p. George Cannig embajador de Inglaterra sentenció a los independentistas diciéndoles: “América es para los Ingleses”, “Ustedes serán la granja y nosotros la fábrica”. Sus palabras no eran un juego ideológico como la doctrina Monroe, era un hecho inminente que hablaba sobre una dimensión real de las cosas, Canning era el portavoz de una nación revolucionaria, primera potencia mundial del siglo XIX.

[8]Del artículo "Die Bewegungen von 1847", publicado el 23 de enero de 1848 en la Deutsche Brüsseler Zeitung. MEW, t. IV, p. 501.] Tomado de Karl Marx, Friedrich Engels, Materiales para la historia de América Latina, Cuadernos Pasado y Presente, Siglo XXI Editores, 1980, pp. 183-184.
[9] Llegará el día en que los pobres sean protegidos como una especie en extinción. Habrá zonas de veda, parques turísticos y hasta aldeas más o menos auténticas que ilustren cómo vivían. Quizá los visitantes admiren la inteligencia y dignidad con que se puede vivir estrechamente. Pero será difícil explicarles cómo pudo haber pobres en medio de la abundancia. La pobreza puede quedar atrás en unas cuantas décadas. Pensar que será eterna ayuda a perpetuarla. No hay que confundirla con la desigualdad, que también existe entre los millonarios, y seguiría existiendo si toda la población fuese millonaria. La pobreza es económica, la desigualdad es social y política. La desigualdad política nació con el Estado, la vida sedentaria y la agricultura hace unos diez milenios. La desigualdad social viene de más lejos: de la vida animal, y en la democracia moderna se cultiva con pasión. De todo se hacen listas que muestren quién es más. Organizar concursos, clasificar a las personas y distinguirse en alguna clasificación entusiasman. Buscar criterios nunca vistos de jerarquización para Guinness se vuelve noticia. ZAID, Gabriel. Pobreza y Desigualdad, Letras Libres, Mayo 2008, 26 p.
[10] CARDINI, F. El Hombre Medieval. Madrid, Alianza Editorial, 1987, Caps.ii y viii, pág. 40.

[11] ________________Diagnóstico Situación de Pémex, Marzo 2008. 18 p. El diagnóstico de Pémex, asume en la misma página que será necesario construir entre tres y cuatro refinerías cada año hasta 2028 para resolver los problemas de importación de gasolina. Pero al mismo tiempo se anuncia que las reservas probadas de petróleo se terminarán en nueve años. Es cierto que existe más petróleo, pero ahora dependeremos del costo de extracción y de los precios internacionales.
[12] Dependemos del mercado estadounidense que ahora entra en recesión. China es ya el segundo socio comercial de Estados Unidos desplazando a México en 2006. Los analistas destacan que más de 85 por ciento de las exportaciones de México se dirigen a Estados Unidos y se ha desperdiciado al resto de los mercados del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC), cuyos miembros concentran 60 por ciento de la población mundial y generan 70 por ciento de la riqueza. La balanza comercial con APEC, sin contar a Estados Unidos y Canadá, es cada vez más deficitaria. Entre enero y noviembre del año pasado México importó de China, Japón y Corea productos por 27 mil 500 millones de dólares, mientras que las exportaciones mexicanas a esos países fueron sólo 8 por ciento de las importaciones. Las empresas nacionales, sostiene CI, desaprovechan las ventajas que les ofrecen otros países para exportar mercancías con cupos libres de arancel. La Unión Europea recibe sólo 3.63 por ciento de las exportaciones mexicanas; en cambio, 11.12 por ciento de los productos que México exporta vienen de ese bloque. Con China el desequilibrio es más marcado: 7.27 por ciento de las importaciones mexicanas vienen de ese país, al que México destina sólo 0.54 por ciento de sus productos de exportación. ZUÑIGA, David. Creciente déficit con la región Asia-Pacífico. La Jornada, domingo 27 de febrero de 2005.

[13] En 1989, en el bicentenario de la Revolución Francesa, se preguntó al presidente Mitterrand, si, después de dos siglos, se conducirían las cenizas de Robespierre al Pantheon (de los hombres ilustres), y contestó: "Yo, al igual que todos los anteriores presidentes de la República, no haré eso, porque Robespierre tiene las manos manchadas de sangre francesa".
[14] El movimiento jacobino de la Francia revolucionaria, bajo el mando de Robespierre y en nombre de la defensa del Estado, generó las persecuciones y, el “Terror Blanco” como consecuencia entre 1793 a 1794.

[15] MELCHIOR-BONNET, Bernardine. Dictionnaire de la Revolution et de L’Empire. París, Laroussse, 1965, 299 p.

[16] La lucha por los mercados de la droga y la reacción por la ofensiva del Estado, ha hecho que la llamada guerra contra el narco, que tan sólo en los menos de dos años de la administración de Calderón ya dejó aproximadamente 4 mil 500 muertos. RAMOS, Jorge, América Latina poniendo los muertos. 3 de agosto de 2008. Cuando oigo hablar sobre los muertos por la lucha contra el narcotráfico en México, es como un '´déjá vu'. Me recuerda lo mismo que decían en Colombia durante los años 90: que Colombia ponía los muertos y Estados Unidos los consumidores de drogas. Más de cuatro mil personas han fallecido por la violencia en México desde que el presidente Felipe Calderón tomó posesión el 1 de diciembre del 2006, según cifras de la Secretaría de Seguridad Pública.
[17] De la primera parte del artículo "Der demokratische Pauslawismus", publicada el 15 de febrero de 1849 en la Neue Rheinische Zeitung MEW, t. VI, p, 273-274. Tomado de Karl Marx, Friedrich Engels, Materiales para la historia de América Latina, Op. Cit. pp. 189-190.
[18] El “olvido y el error”, he iría tan lejos hasta afirmar que el error histórico— es un factor crucial en la creación de una nación, y es por esta razón que el progreso en los estudios históricos a menudo constituye un peligro para el principio de la nacionalidad. Ciertamente, las pesquisas históricas sacan a la luz hechos violentos ocurridos al inicio de todas las formaciones políticas, incluso de aquellas cuyas consecuencias han sido en conjunto benéficas. La unidad siempre se logra a través de la brutalidad” Conferencia: ¿Qué es una nación?, celebrada en la Sorbona en 1882, Ernest Renan, contrapone dos concepciones enfrentadas de este vocablo de difusos confines. Renan, uno de los grandes intelectuales del siglo XIX y, el gran blasfemo de Europa a decir de sus detractores más acérrimos, dedicó su vida al estudio y a la investigación sobre la construcción nacional. RENAN, Ernest. ¿Qué es una Nación? Prologo y traducción: Lourdes Quintanilla Obregón. México, UAM-Xochimilco, 2001, 11, 13 p. La Nación, según Renan, representa la gran solidaridad, el sentimiento de comu-unidad forjado por los sacrificios pasados y de los que están dispuestos a rodar su cabeza por el futuro. La existencia de una nación se asemeja a una consula espiritual y de identidad de todos los días, un producto que a su vez, tiene un largo devenir histórico que no puede ser contravenido por ningún poder político y económico coyuntural. La nación no se planifica, pero tampoco se un hecho de la improvisación, la mitología, los rasgos culturales, la lengua, la violencia en la guerra contra el “otro” el extraño, es sustancial. Michael Oakeshott en su libro El Estado Europeo Moderno señala la diferencia del Estado y la Nación y Max Webber representa una formula para la legitimidad del Estado, acuñando la nación a una identidad que justifica periodos de legitimidad.

Para Renan, entonces “el olvido y el error” aparece citado una y otra vez en todos los estudios sobre el nacionalismo: “la esencia de una nación consiste en que todos los individuos tengan muchas cosas en común y, también, que hayan olvidado otras tantas”. Cada ciudadano francés debe olvidar la masacre de San Bartolomé. La amnesia colectiva es necesaria porque permite el olvido de agravios pasados. Pero cuando la memoria regresa, la vida de las comunidades imaginadas que llamamos naciones se complica. Este, por supuesto, no es un fenómeno nuevo. Cuando las naciones están en problemas con su pasado, tarde o temprano, se fracturan. La vieja idea del la misión nacional; chovinista (Chauvin, personifica un patriotismo exagerado) dice Hannah Arendt también se fractura, su futuro se desvanece. José Antonio Aguilar tiene un ensayo bastante interesante sobre la complejidad de las naciones y la identidad nacional, “Las Batallas Históricas”, UNAM, 2000, que podemos consultar también en pdf:
http://www.istor.cide.edu/archivos/num_1/dossier3.pdf
[19] FICTHE, Johann Gottlieb. Discurso a la Nación Alemana. Madrid, 1988, pág. 294.
[20] Lucas Alamán, el historiador, el economista, el estadista, también utilizó la palabra “raza”, si viviera hoy, aceptaría , sin duda, que existe un solo anthropos, un solo origen del hombre, que paso a América entre 35 y 40 mil años. En suma, la palabra “raza” es políticamente incorrecto, pero antes que nada es un concepto obsoleto de los racismos coloniales o totalitarios que bajo esa forma ideológica nunca regresaran.
[21] En inglés Bill, billete. Millones de ellos producidos “bilimbique” por las facciones revolucionarias en México. También se relata que surgió del vocablo y contracción del nombre de William Week, pagador norteamericano de la mina Green de Cananea, que resultaba impronunciable para los trabajadores mexicanos, aunque menos creíble.
[22] PANI, Alberto. Apuntes Autobiográficos. México, Biblioteca Mexicana 6, Porrúa, 1950, Tomo I, 258 p.
[23] La apropiación o interpretación de mayor impacto político y cultural fue la que se hizo con el concepto de sociedad civil. Un conocido e influyente texto de Norberto Bobbio, de 1967, presentó una lectura de la noción de sociedad civil en Gramsci según la cual ésta sería una parte de las superestructuras, de modo que habría una diferencia fundamental con respecto al uso del mismo término en Hegel y principalmente en Marx, para quien la sociedad civil estaría identificada con la infraestructura. Esta interpretación, en rigor, ubica a Gramsci en el campo teórico del liberalismo y por eso mismo tuvo gran repercusión en la disputa hegemónica, contribuyendo para hacer del teórico marxista un autor casi inocuo desde ese punto de vista. De hecho, Bobbio fue un autor importante en la inducción de la llamada crisis del marxismo en la Italia de fines de los años 70 a los años 80. Ver en Bobbio, Norberto. Gramsci en la cultura contemporánea. Roma: Riuniti, v.1, 1969, p.75-100. Así, el conjunto de las clases subalternas, negando su condición por medio de una reforma moral e intelectual, y con su asociación de voluntades, se transformaría en una nueva sociedad civil (y en un nuevo Estado), materializando una nueva hegemonía. Cuando habla de nueva sociedad civil y de nuevo Estado, Gramsci supone el Estado obrero, el Estado socialista. Este Estado es obra del conjunto de los grupos sociales que se emanciparon de la subalternidad y que alcanzaron el estatuto de constructores e una nueva civilización.
[24] Secretaria de Economía. Estadísticas Sociales del Porfiriato 1877-1910, Dirección General de Estadísticas, 1956, Tomo I, 16 p.
[25] Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Enseñanza Superior (1968), Anuario Estadístico, México. (1970). Tomo I, 34 p.
[26] Marx y Engels. Manifiesto Comunista, 1848, 13 p. “La burguesía ha desempeñado, en el transcurso de la historia, un papel verdaderamente revolucionario. En donde ha conquistado el poder, ha destruido todas las relaciones feudales, patriarcales o idílicas”.
[27] Max Stirner (Johann Schmidt) pensaba en el “Único y su Propiedad” que “… la burguesía ha cumplido el sueño de tanto siglos; ha descubierto un señor absoluto cerca del cual otro señores no pueden ya elevarse como otras tantas restricciones. Ha producido el señor que él solo otorga “títulos legítimos” y sin cuyo conocimiento nada es legítimo. Sabemos que los ídolos no son nada en el mundo y que no hay otro dios que el Dios únicos” STIRNER, Max. El Único y su Propiedad. Ensayo Introductorio de Calaso. México, Sexto Piso, 2003, 143 p.

[28] http://gcr.weforum.org/gcr09/
[29] http://www.transparency.org/policy_research/surveys_indices/cpi/2009/cpi_2009_table

[30]http://www.weforum.org/en/initiatives/gcp/Global%20Competitiveness%20Report/index.htm
[31]http://www.who.int/countries/esp/es/ (OMS, le da importancia estadística al ingreso junto a la salud.)
[32] JUÁREZ, Benito. Apuntes para mis hijos. México, UNAM, 2008, 10 pág.
[33]www.oecd.org
[34] Página 57 del Informe de la OCDE “Estudios de Innovación Regional: 15 Estados Mexicanos”.

[35] BOUILLON, J., SOHN, A.-M. & BRUNEL, F. 1848/1914. Histoire. Paris: Bordas, 1978. Pág. 44.


[36]Según el Banco Mundial en su Informe de 2009 (World Development Indicators) la población latinoamericana crece a la tasa anual de 1.5% lo cual quiere decir que su población se duplica cada 47 años. En el caso de México el promedio del crecimiento demográfico es menor: 0.86%. Si cuando crecíamos, poblacionalmente, a 3.4% no resolvimos el problema del empleo en México ahora tampoco, cuando la tasa demográfica duplica la población por debajo de los 90 años. El Profesor Juan María Alponte, no deja de mencionar en sus artículos diarios desde que llegó a este país desde tiempo de Echeverría que en menos de una década a partir del año 2010 el crecimiento demográfico de México se acercará al 0.5%, esto es, el país se duplicará cada 139 años.

[37] Los griegos no tenían como centro “dialéctico” al corazón, pensaban que era el hígado: “Te quiero con lo más profundo de mis hígados” La “vísceras”, “corazón” y “cerebro” la constitución humana y social. Porque los coléricos son los enfermos del hígado, la bilis que fue llamada por los griegos “kolen”. SAN ISIDORO, Libro IV, Cap. V, Núm. 3, pág. 92. Podríamos añadir que también las palabras tiene cierta clase de revolución en el dominio del pensamiento social y “splagchnizesthai” es una de ellas. “La compasión de Dios en mí (la compasión divina) La palabra compasión viene del griego "splagchnizesthai", que significa compadecerse. Antes de que surgiera este verbo, en el griego clásico anterior a su aparición, se usó la palabra "splagchna", que significa hombre, pero con el significado de hombre en relación a las partes internas del ser humano y el asiento de las emociones más profundas. "Splagchna", que significa hombre, estaba relacionado con el corazón, pulmón, hígado e intestinos; pues, la acepción principal de este verbo, era vísceras principales. Splagchna significa hombre o vísceras principales que identificaban a ese hombre. La palabra "spalgchna" (hombre), para los griegos, significaba que el asiento de las emociones y pasiones corno la ira, la ansiedad, el miedo y hasta el amor, estaban radicados en esas vísceras y definían al hombre como persona. De ahí, que al aparecer en el Nuevo Testamento el verbo "splagchnizesthai'", implicaba una forma de compadecerse y sentir piedad no común u ordinaria. Es el término que, de todos los vocabularios conocidos, describe con mayor fuerza la idea de la compasión. "Splagchnizesthai", significa compadecerse por algo o alguien sintiendo conmoción hasta lo profundo de las entrañas; implica conmoverse, física y emocionalmente en lo más profundo del ser del hombre. Esta es la compasión que debe predominar en el que ora intercediendo…” SMITH, Christopher. The Hermeneutics of Original Argument: Demonstration, Dialectic, Rhetoric, Northwestern University Press, 1998, 348 p. Ver también Esquilo, Las Coéforas 413: Ante el lamento de Electra, el coro dice: “Oyéndote, se entristecen mis “splaghcna”. Esa carga existencial existió también con los babilonios, y mucho tiempo después con Aristóteles y más tarde con controversia de Galeno, un tema apasionante sobre la lucha del centro de la vida y de la espiritualidad en los órganos del ser humano.
[38] HOLLOWAY, John. Cambiar el Mundo sin tomar el poder. México, Universidad de Puebla, 2002, 4 p.
[39] PAZ, Octavio. Sueño en libertad: Escritos políticos de Octavio Paz. México, Grupo Planeta, 2001, 129.130 p.
[40] ALAMAN, Lucas. Historia de Méjico, Tomo II, 145, Tomo V, 233 p.
[41] VASCONCELOS, José. La Tormenta: Segunda parte de “Ulises Criollo”. México, Ediciones Botas, 1937, 371 p.
[42] No se trata de “lo menos peor”, sino decir; en que lugar estamos aquí y ahora en el mundo, no es posible decir “agradecemos estabilidad” cuando debió ser “desarrollo” y menos con la justificación foxista de “dejar dinero en las arcas”, primero porque, si a eso vamos, la administración de Fox aumentó el ritmo de explotaciones de los yacimientos petroleros y se dedicó a vender y gastar sin recato a precios internacionales muy altos, y eso posibilitó –nuevamente- la ausencia de las reformas fiscales ¿Para qué? si tenemos bien explotado los yacimientos, posibilitó el maquillaje de “dejamos dinero en las arcas” “salvamos a México” y dejaron al país sin posibilidad de empleo, con desconfianza, corrupción y cero investigación entre empresas y universidades para competir con el mundo, ya he señalado el lugar 60 en el que estamos con el World Economic Forum (134 países analizados). ¿Qué no es acaso la nueva tendencia educativa en México “el sistema de competencias”? No señores, si no existió inflación, fue nuevamente gracias al petróleo,[42] según el mismo documento una y otra vez citado World Economic Forum, en su apartado de Inflación, Argelia lugar 32 y Gambia 31, tuvieron menor inflación que México con el lugar 38, la fortuna del recurso cuando hablamos de estabilidad económica, pero más importante es el lugar en competitividad. “México va a salir de esta crisis” dicen los asesores sexenales, pero de lo que se trata ya no era de “salir de la crisis” sino de “entrar a la nueva dinámica de las economías mundiales en plena década del fin de Cantarell”.


[43] No sería mejor decir que “valiente” ya no somos la economía de las 10 en tamaño, que la mayoría de sus bancos no son extranjeros que “valiente” (seguimos siendo la única de la 10) la Educación subió al 1% del PIB (no el 0.3% actualmente) que “valiente”... no seamos ridículos, en política no existe valiente, que más que políticos, son partidistas, pues la política, es polítikós que en griego es “ciudadano”, y la polis, es la ciudad estado, en ello se piensa, “para la ciudad” para su desarrollo, no para salir de la crisis con bandazos y aventones.
[44] Según Tendencias Económicas y Financieras (12 de octubre de 2009) la Empresa Pietro Sutti (el Director general es Martín Sutti Courtade) ha anunciado el descubrimiento (entre Zacatecas y San Luis Potosí) uno de los mayores yacimientos de Litio del mundo. “… con dicho material se hacen las pilas para las nuevas generaciones de computadoras, celulares y autos híbridos, por lo que ésta noticia -dice Tendencias- es una nueva veta de riqueza para México y se abre nuevamente la posibilidad de crecimiento y desarrollo para Zacatecas y San Luis Potosí, donde empresas de todo el orbe ya piensan en instalar fábricas de baterías…”.

“… el Litio podría tener un precio de 750 dólares el Kg., en función de la pureza. El yacimiento mide 36.679 hectáreas y en la primera etapa de explotación produciría 2.5 millones de toneladas, cuyo valor en el mercado estaría (cito a la letra el documento de Tendencias Económicas y Financieras, en su Informe para las Direcciones de Empresas) entre los 200.000 millones de dólares y los 2 billones de dólares, dependiendo de las cotizaciones mundiales del metal, que en México no requeriría excavaciones de hasta 1.600 metros de profundidad, como sucede actualmente en Canadá, para su extracción”. “De acuerdo con Martín Sutti, -quien podría convertirse en uno de los hombres más ricos del orbe-, el yacimiento tendría 200 hectáreas inicialmente, donde encontró un promedio de 830 gramos de metal por tonelada lo que, en su estimación es el doble de la producción de Estados Unidos. Las mayores reservas –prosigue el documento- de metal se encuentran en Atacama, Chile, y en el desierto de Salar de Uyuni, en Bolivia, donde existen 5.4 millones de toneladas que no han sido explotadas…”




[45] Prácticamente asiendo alusión al famoso epitafio: Bataller 1821, ver en: "No puede darse, dijo, a los mexicanos mayor castigo que el de que se gobiernen por sí solos." MORALES, Alejandro. México: Una Forma Republicana de Gobierno, México, UNAM, VOL. II, 792 pag.



martes, 27 de enero de 2009

LA MUERTE DE DIOS POSTMODERNA.

Dany-Robert Dufour, considerado como uno de los pensadores europeos más importantes, es doctor en filosofía, profesor de estética, educación y filosofía del lenguaje en la Universidad de París VIII. Ha publicado, entre otros libros, Les mystères de la trinité (novela, Gallimard, Paris, 1990), Les instants décomposés (Julliard, Paris,1993) y Locura y democracia (Fondo de Cultura Económica, México, 2002). Esta entrevista fue realizada durante los trabajos académicos que organizó la maestría en psicología clínica de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Querétaro, en octubre de 2005.

–Sabemos que usted está de acuerdo con una de las tesis de quien fuera su maestro, Jean-François Lyotard, acerca de que la humanidad habría entrado en una nueva edad de la historia: la postmodernidad. A grandes rasgos, ¿qué es exactamente lo que caracteriza a esta etapa?

–La postmodernidad se caracteriza, según Jean-François Lyotard, por el fin de los grandes relatos de emancipación de la humanidad que fueron elaborados durante la modernidad, la cual funcionó en torno a ciertos ideales, por ejemplo el acceso a la razón y al criticismo y la emancipación social. Tomen como ejemplo el marxismo y la salvación social –prometida de alguna manera con referencia al pueblo–, y el acceso a ciertas "fuerzas oscuras" (pienso ahora en Nietzche o en Freud, que decían que en cuanto accediéramos a ellas nos íbamos a liberar). Entonces, los que sufren frente a la postmodernidad serían esos grandes relatos, ya que ésta pondría fin a esas esperanzas y a esos ideales. Así que la postmodernidad dice globalmente que ya no seremos salvados ni por Dios, ni por el proletariado, ni por ningún ideal de emancipación. Esta teoría fue enunciada a finales de los setenta por Jean-François Lyotard, y la característica histórica interesante es que unos años más tarde –de manera casi simultánea–, llegó la ola neo o ultraliberal. Entonces creo que hay una enorme relación entre la postmodernidad y el neoliberalismo o el ultraliberalismo, que se ha difundido en el mundo con la globalización. Y lo que ha sido anotado desde un punto de vista cultural bajo el nombre de postmodernidad tiene que ser puesto en relación con lo que sucede a nivel económico y político, y lo que está sucediendo está afectando a todas las grandes economías humanas clásicas, por supuesto la economía mercantil, la economía política, la economía simbólica y la economía psíquica. El hecho de que ya no existan grandes referentes en torno a los cuales organizarnos, modifica considerablemente la situación de las grandes economías humanas.

–¿Cuál sería la diferencia entre neoliberal y ultraliberal?

–Neoliberal quiere decir literalmente "nuevo liberalismo". Ahora bien, creo que no es un "nuevo" liberalismo; sólo hay un liberalismo llevado hasta sus últimas consecuencias, un liberalismo que fue enunciado hacia 1768 por primera vez por Adam Smith, y que se presenta como la posibilidad para los individuos de entregarse a la ganancia máxima y seguir todos sus cálculos egoístas; que decía que "podían hacer" sin ningún límite, sin ninguna vergüenza, porque de todas maneras existía una Providencia que iba a transfigurar los vicios privados en virtudes públicas, es decir, en riqueza colectiva. Es este régimen, simplemente llevado hasta sus últimas consecuencias, el que vemos aparecer en el mundo, sobre todo a partir de 1980 con Margaret Thatcher, en Inglaterra, y con Ronald Reagan, en Estados Unidos, y que implica la destrucción de todas las formas de regulación (políticas, simbólicas). O sea que es el mismo liberalismo que fue enunciado hace dos siglos el que vemos ahora, pero con una potencia total que ha logardo hacer desaparecer todas las otras características modernas de las cuales hacíamos mención antes; la posibilidad de una regulación a través de lo político y la posibilidad de que nuestras acciones estén referidas a cierta cantidad de ideales, esto es lo que desapareció. El lema del ultraliberalismo es "dejar hacer" y "sin límites", lo cual tiene consecuencias psíquicas importantes.

–¿Cuáles serían esas consecuencias psíquicas para el que, a todas luces, parece ser un neo sujeto?

–En la época moderna teníamos un sujeto doblemente definido: estaba definido por el ideal crítico kantiano que apareció alrededor de 1800, y estaba definido también por la condición subjetiva de este sujeto moderno caracterizada por la neurosis. ¿Y qué es el sujeto freudiano? Es un sujeto que no puede hacer todo, y sobre todo no puede hacer una cosa, lo único que de hecho quisiera hacer desde que es niño: casarse con su mamá. Entonces se ve obligado a renunciar (está marcado por la renuncia), tiene que estar de acuerdo con una substracción de goce, que se traducirá en beneficio de lo colectivo. Esto es lo que Freud llamó la "civilización" (por cierto que la "marcha de la civilización" era un tema que le importaba mucho). Yo creo que el sujeto postmoderno, o lo que ustedes llamaron "nuevo sujeto", es un sujeto que ya no está marcado por la necesidad de esta substracción; es un sujeto que debe poder obtener todo lo que quiere en función de lo que Adam Smith llamó la maximización de las ganancias. A partir de entonces es un sujeto que se presenta con una nueva característica, la de ser un ser sin límites, y por lo tanto entra en otra economía psíquica distinta a la del ser humano moderno que se ve obligado a renunciar a una parte para que lo demás funcione.

–En su libro, On achève bien les hommes. De quelques conséquences actuelles et futures de la mort de Dieu publicado en Francia, (Denoël, 2005), usted analiza algunas consecuencias actuales y futuras de la muerte de Dios. ¿Cuál es entonces el lugar de Dios en esta postmodernidad.

–Me están haciendo una pregunta muy interesante porque, de hecho, los grandes relatos de salvación de la modernidad han muerto en la postmodernidad. Así que podríamos decir que Dios ha muerto, pero este vacío trascendente de Dios fue reemplazado por la nueva Providencia que mencioné hace rato, que es la Providencia del mercado. Es el mercado el que se presenta como un nuevo dios: potencia, omnipotencia; podría hacer todo, regular todo. Así que estamos ante una especie de nuevo dios. El problema es que este nuevo dios no cumple sus promesas –sus promesas divinas, puedo decirlo así. ¿Por qué? Porque el mercado es una simple red de intercambios, un ámbito donde se puede intercambiar todo, todo lo que es mercantilizable en el mundo; de hecho todo se vuelve susceptible de ello, incluso el derecho a contaminar. Como ustedes lo saben, uno compra el derecho a contaminar, o puede comprar niños, u órganos, o se pueden adquirir derechos sobre lo vivo. Así que en esta red todo es intercambiable. La organización trascendente o trascendental de antes, con la presencia de los antiguos dioses, ya no funciona en la postmodernidad. Entonces esto deja a los individuos de la postmodernidad con preguntas muy graves a las cuales este nuevo dios no responde. Por eso me parece que observamos una especie de retorno de lo religioso, pero es algo parareligioso, son nuevas religiones; pienso, por ejemplo, en el neoevangelismo, en el fundamentalismo, en los integrismos (en todo lo que llegó con la nueva elección norteamericana), que se presentan como "suplementos de alma" (cuando uno no se siente muy bien, un "suplemento de alma" es lo que aporta una especie de consuelo). Entonces, ante el mercado que deja a los individuos frente al tormento de su origen, si podemos decirlo así, vemos la presencia o la aparición de nuevas formas religiosas extremas, y entonces parecería que en el mundo actual el lema, la fórmula que está apareciendo es la siguiente: mercado para asuntos serios y parareligión para los neuróticos, para aquellos que continúan y persisten en eso de ser neurótico. Y con respecto a esto, lo que sería interesante considerar también son los dioses premodernos. Pienso, por ejemplo, en el islamismo, que se refiere a formas que no aceptan el mercado, por eso no es una casualidad que el 11 de septiembre sea el mismo símbolo del comercio mundial, es decir, que el World Trade Center sea el que haya sido destruido. Aquí estamos ante una lucha entre dioses premodernos y el dios postmoderno del mercado; es una lucha a muerte.

–Háblenos sobre la teoría de la neotenia y la creación de estos dioses.

–Bueno, en efecto trabajo desde hace algún tiempo sobre las cuestiones de la neotenia. La neotenia me parece una teoría muy importante que nos permite volver a pensar las relaciones naturaleza-cultura y contemplar desde un enfoque nuevo todos los grandes asuntos humanos, es decir, el lenguaje, el pensamiento, el arte, el psiquismo, todos estos grandes asuntos importantes y difíciles. La neotenia se presenta como una teoría científica que dice que el hombre es un animal de nacimiento prematuro, que nace inacabado en su naturaleza, contrariamente a los otros animales –que nacen, si no completamente acabados, sí muchísimo más acabados que el hombre. Y las pruebas de esta condición inacabada, o inmadurez en el momento del nacimiento, son numerosas. Les doy algunas: la ausencia de pulgar oponible en los pies, la ausencia de sistema piloso, el hecho de que el sistema piramidal aún no esté terminado, que las paredes cardíacas no están cerradas, que el cráneo tampoco está cerrado, o la ausencia de dentadura de leche en el momento del nacimiento. Todas estas son pruebas de que el ser humano nace prematuro. Entonces, a partir de esta idea de la naturaleza inacabada del hombre, sólo hay algo que nos permite entender que este ser, que prácticamente fue abortado, sobreviva en el mundo: la única posibilidad es que este ser se complete por fuera de la naturaleza, en lo que hemos llamado Cultura. Ahora bien, en el centro de la Cultura, encontramos algunas grandes figuras en torno a las cuales se organizan todas las culturas –en una región y una época determinadas–, y entonces esta necesidad de terminación en la Cultura, organizada en torno a esta gran figura que podríamos llamar un gran sujeto (la que utilizando una terminología lacaniana nos remitiría a las figuras del Otro), es lo que caracteriza las consecuencias psíquicas y físicas de la neotenia. Hay que hacer notar que la humanidad ha conocido muchas figuras del Otro, aunque el bagaje natural con el que el hombre viene al mundo desde hace doscientos mil años sigue siendo globalmente el mismo, el pedazo de Cultura que se le agrega a este pedazo natural ha sido diferente a lo largo de distintas épocas. Entonces habría que considerar –y eso es lo que traté de hacer en mi último libro–, esta estructura que implica no solamente la presencia del Otro, sino que también cabría hacer algo así como una historia del Otro, o una historia de las figuras del Otro, y yo creo que si hiciéramos esto último estaríamos mejor armados para entender qué es lo que nos sucede ahora. Porque perfectamente podría ser que la postmodernidad esté caracterizada justamente por la desaparición de toda figura creíble del Otro, lo cual implicaría, por lo tanto, algunas preocupaciones para lo que le suceda a la civilización en el futuro.
–Si la teoría de la neotenia nos plantea a los seres humanos como inacabados, prematuros, implantados en ficciones, es decir, en creencias de Dios, la pregunta sería: si la postmodernidad presenta la posibilidad de la muerte de Dios y lo que ha venido a ocupar ese lugar es el mercado, entonces, ¿la oferta de las nuevas religiones es la existencia de un dios falso?

–No, yo creo que es en esta declinación de las distintas figuras del Otro que la humanidad ha conocido, donde hay que contar formas extraordinariamente diversas de la divinidad, o formas extremadamente diversas de lo que se da en llamar "el soberano", o formas muy diversas de lo que se podría llamar la soberanía. Piensen, por ejemplo, en la historia occidental, en la cual pasamos de la physis griega, los dioses de la naturaleza, el politeísmo griego, a todas las variedades del monoteísmo; pasamos a una forma de la teología política con la monarquía absoluta, luego pasamos a nuevas apariciones del soberano: el pueblo; así, por ejemplo Rousseau, en El contrato social, llama al pueblo "el soberano", y esa es una nueva forma de relación con un tercero. También conocimos formas de religión del arte, de religión política, por ejemplo Marx era alumno de Hegel, y en esta teleología de la Historia no es la realización del espíritu absoluto lo que estaba en el orden del día para Marx, sino el advenimiento de una sociedad sin clases, lo cual en el fondo está muy cercano al proyecto teleológico y lógico de Hegel. Por eso hablo del marxismo como de una teología política. Resulta que todo esto se desmoronó, entonces, efectivamente, por el momento, no tenemos nada más que el mercado que no mantiene sus promesas, y tenemos el regreso de falsos dioses. Entonces, claro, esta época es una época contrariada, difícil, decepcionante. Pero yo creo que se están buscando nuevas formas de soberanía, yo creo que la forma que apareció más o menos hacia 1800 en la época de la Ilustración no está completamente obsoleta, sigue estando a la orden del día, permite un verdadero milagro ¿Y cuál es el milagro? Que logramos transformar, en el curso de la Ilustración, las antiguas sumisiones a estas divinidades en nuevas libertades y también limitaciones a la imaginación trascendental. Este lugar del pensamiento era un lugar maravilloso porque era un lugar vacío, no lleno de tal o cual forma divina, sino una forma vacía en la cual la imaginación y el pensamiento tenían que realizarse. ¿Cómo pensar que esta forma derivada de dos mil años de filosofía pueda ser simplemente eliminada por algo tan rústico y grotesco como el mercado, a menos que ya no tengamos ninguna esperanza en los neotenos humanos? Yo creo que sí podemos conservar cierta esperanza, yo creo que hay muchas señales de la resistencia del sujeto a su destitución subjetiva.

–¿Cuáles serían esas señales?

–Son múltiples, no son sólo políticas. Por ejemplo, están en el sujeto que quiere seguir actualizando lo que sucede en él con su deseo, están en el sujeto que no cree que los objetos manufacturados del mercado van a cumplirle realmente lo que él quiere, contrariamente a lo que dice el mercado. El mercado dice: "Quiera usted lo que sea, nosotros se lo vamos a dar." Sabemos que esto deja completamente insatisfecho y que hay que elaborar algo para saber qué es lo que quiere uno de uno mismo, de los demás y cómo deseamos estar juntos. Entonces, por doquier encontramos resistencia: en donde todavía alguien se plantea esas preguntas, escribiendo un poema, elaborando una práctica que no responde simplemente al funcionamiento del mercado, cuando se entrega a una práctica artística, cuando se entrega a un psicoanálisis, al participar en movimientos colectivos de resistencia contra este orden de las cosas; todas estas son formas de resistencia del sujeto frente a su destitución subjetiva.
Hemos tenido el placer de concer a Dany-Robert Dufour, gracias al 17 Instituto Crítico http://www.17.edu.mx/
Traducción simultánea de Ángela Silva Ochoa
Domingo 2 de julio de 2006 Num: 591 La Jornada.